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Haptonomía - Glosario

GLOSARIO BREVE DE HAPTONOMÍA

Este glorario o "minithesaurus" fué publicado en noviembre de 2003 en el primer libro de haptonomía publicado en español, publicado por la Fundación de la Haptonomía-CIRDH: "El acompañamiento afectivo haptonómico desde la concepción hasta la muerte", págs: 431-448. Ed. J. Robert. Fundación de la Haptonomía-CIRDH

El autor colaboró estrechamente con Frans Veldman, fundador de la haptonomía y con AnneMarie van Polen, Directora de Formación del CIRDH (Centre International de Recherche et Développement de l'Haptonomie) en Oms (cerca de Perpignan . Francia).

En junio de 2010, tras el fallecimiento de Frans Veldman (en enero de 2010), André SOLER (miembro del Colegio Científico y Docente del CIRDH) publicó en francés un completo "Dictionnaire de l'haptonomie, Thesaurus Haptonomicus". Esta obra póstuma de Frans Veldman escrita con André Soler es el hijo maduro de aquel embrión, que fue el primer glosario de la haptonomía publicado y en español.

Presentamos aquí el primer glosario. La Fundación está haciendo en este momento un esfuerzo para traducir el "Dictionnaire de l'haptonomie, Thesaurus Haptonomicus" al español.

 

GLOSARIO DE TÉRMINOS HAPTONÓMICOS

Presentamos, por orden alfabético, una serie de términos utilizados frecuentemente en haptonomía con sus definiciones y las aclaraciones oportunas que pueden orientar al lector en una mejor comprensión del texto.

No se trata de una revisión exhaustiva y somos conscientes de que en él no figuran todos los términos. La haptonomía como ciencia fenómeno-empírica sólo puede ser comprendida desde un enfoque fenomenológico en el que la persona pueda experimentar por sí misma y en sí misma toda la fenomenalidad haptonómica.

Se han tomado palabras tanto del griego como del latín clásico para facilitar la comprensión y para universalizar los conceptos, ya que la traducción a las diferentes lenguas nos planteaba problemas de interpretación, y de malentendidos, con frecuencia. Con ello evitamos los inconvenientes de la traducción, y aunque en un principio, al lector le pueda parecer más difícil acceder al significado de las diversas palabras que forman el léxico de la haptonomía, pronto se dará cuenta de las ventajas que esto comporta, sobre todo cuando lea textos traducidos de otras lenguas. Lejos de crear un lenguaje cerrado, oscuro, el latín y el griego nos permiten ser más claros y abiertos y llevar el mensaje de la haptonomía más lejos y de forma más eficaz.

Para alcanzar el fin de ser claros y exactos y poder presentar todos los matices necesarios ha sido preciso crear, a partir de estas lenguas, nuevas palabras, a veces compuestas, palabras que no encontraremos en los diccionarios pero que facilitan la tarea del lector.

Por supuesto, este glosario sólo pretende ser una ayuda en la lectura, pero nunca sustituirá al texto, ni en él se expresan todas las sutilezas de la haptonomía.

La mayoría de los conceptos han sido tomados de las obras de Frans VELDMAN, sobre todo de:  Haptonomie, Sciencie de l’Affectivité. 8ª ed. Ed. PUF, 2001, París y de Dominique DÉCANT-PAOLI: L’Haptonomie en Que sais-je?, Ed. PUF, 2002. París. Este libro está traducido al español. Para mayores detalles se pueden consultar estas obras.

Comprender la haptonomía no es fácil, y menos aún transmitirla, ya que se trata de una ciencia fenómeno-empírica, en la que los hechos y los fenómenos son difícilmente explicables, debido a la subjetividad de cada lector y de cada persona. Es una ciencia de vivencias, y las vivencias sólo son interpretables por la persona que las vive.  Por ello sólo se puede comprender su fenomenalidad desde la experiencia personal, es decir, experimentándola sobre uno mismo, por ello no existen, ni existirán manuales de Haptonomía; sólo con la ayuda de un profesional bien formado podremos adentrarnos en este mundo, mundo de la afectividad. Para comprender hay que sentir y resentir, hay que vivir y percibir, con los ojos y el corazón bien abiertos, hay que observar y percibir y sólo después de experimentar podremos conceptualizar. Sólo la razón irradiada por el Afectivo nos permitirá profundizar en esta ciencia, como ya pensaba GOYA: "El sueño de la razón produce monstruos, la fantasía iluminada por la razón crea obras de arte".

Las palabras marcadas con asterisco tienen entrada en este glosario.

Actuación de sí. Actuar significa desarrollar al grado máximo los dones, talentos, disposiciones, facultades, etc. potencialmente presentes.

La actuación de sí es reveladora de la disposición de una expansión de las disposiciones de la constelación significativa, no está sometida a limitaciones y es más esencial que la actualización de sí.

 Actualización de sí. Actualizar significa hacer actual, realizar, ejecutar, intervenir.

Es una forma específica de la representación de sí existencial, que revela la forma personal de actuar, teniendo en cuenta tanto el desarrollo como la disposición inteligente.

El humano que vive en afectividad ha aprendido, basándose en la confirmación afectiva de su Bien, de su esencia, a integrar sus dones, talentos, disposiciones y aptitudes, en su estar-aquí, y esto de una forma tal que su autenticidad - su esencia - irradia la representación de sí*.

Se actuará de forma prácticamente incesante durante sus actualizaciones, lo que significa  que revelará y manifestará sus dones, talentos, aptitudes y habilidades auténticas en todos sus actos, actitudes y comportamientos de forma óptima. Actúa, como tal, la autenticidad de su esencia en sus relaciones.

No hay que confundir la actuación de sí con la esencialización de sí. La esencialización de sí es un "caminar" permanente, revelándose en la forma de ser. La actuación de sí* es un hacer actuales los valores, potencialidades, talentos, y dones, ligados a la situación, el momento (el tiempo) y a la finalidad. Debe quedar claro que la actuación de sí representa un aspecto adaptado al fin de la esencialización de sí, que se orienta hacia la actualidad de la situación, del momento y que en sí, se sitúa fuera del espacio y del tiempo, pero que es inherente al dinamismo vital del individuo. En cada actualización de sí un aspecto de esencialización de sí se manifiesta implícitamente.

La vía de realización de sí es un camino largo, que recorren los humanos, un poco dejándose llevar como un rebaño.

La vía de la esencialización de sí es un sendero incómodo, pero que posee tantas sorpresas y belleza que el humano que tiende al cumplimiento y a la consumación de su esencia no puede dejar de elegirlo, a pesar de todo, y si es preciso recorrerlo completamente sólo (pero, de preferencia, con compañeros fieles y fiables).

Las actuaciones de sí, ligadas a la situación, el lugar y el momento, son todas expresiones de la esencialización de sí; expresan la voluntad del humano de validar sus dones y talentos, anclados en su germen, de forma óptima.

 

Adesse animo. Estar-presente de corazón, de alma, con atención, afectivamente, implicando un estar y permanecer-aquí de todo corazón, con coraje; tener todo su Afectivo en atención.

 

Admotio. Toma de contacto táctil que se cumple en el Obvium*, que da al acto del tocar haptonómico su especificidad característica. Se distinguen tres tipos de admotio:

-          el admotio racional-objetivante indiferente,

-          el admotio racional-contactante, y

-          el admotio thymotáctil afectivo-confirmante.

Admotio: tocar, tener un contacto táctil con alguien. Admovere significa en el sentido propio:  acercarse, moverse hacia, y en sentido figurado: invitar a alguien (a algo), aplicar (sobre alguien), alguna cosa.

 

Afectivo. La palabra latina affectio significa un estado afectivo y una disposición moral, una forma de ser, que resultan de una influencia experimentada, de una afección vivida, así como la forma en que somos afectados, que revela una disposición del sentimiento, del Afectivo.

 

Aggredior. Procede del latín aggredi que significa: ir hacia, acercarse, acometer, abordar, buscar alcanzar, atacar, en el sentido de ponerse a, de empezar o de afectar, asimismo atacar de una forma agresiva. Originalmente era ad-gradi, gradi significa: ir, avanzarse, recorrer (un camino), ad añade una cualidad de decisión orientada hacia un fin que exige para ser alcanzado, coraje y audacia. Esta cualidad denominada en haptonomía el conatus, representa el acto bien reflexionado de conación (la aspiración a alcanzar una meta de interés vital). Ad-gradi se transformó en aggredi. Así pues, aggredior significa: voy hacia, me acerco a un cierto fin vital, por lo que emprendo una acción y busco alcanzarla y - si es preciso, en caso de riesgo vital - no dudaré en atacar para lograrlo, evitando la violencia.

 

Alma. La haptonomía* considera al alma como principio de vida humano, inmaterial (es decir, materialmente indeterminable), sede y fuente de pensamientos, sentimientos, intuiciones y de la voluntad, englobando la vida afectiva, cogitativa y conativa (que no se puede razonar lógicamente) e implicando una fuerza activa funcional, una "vis animi" (= fuerza de alma) esencial. Independiente de toda filosofía - sea religiosa o no - hay que ver al alma como el principio fundamental de la vida humana.

 

Amor contenido. Amor que no dirige, que no exige nada, que no solicita nada, y que no busca más que descubrir el Bien del otro. Es un amor abierto, completo en el que sin rodeos y sin fingimiento, nos abrimos claramente, transparentemente, al que viene a solicitarnos que nos inclinemos hacia él, confirmándole, para permitirle, en la medida de lo posible el desarrollo de su ser, de su "Self", de su "Yo-consciente". Se trata de la Philia* conductora haptonómica, que da sin pedir nada, no exigiendo nada, pero - en el sentimiento y el compromiso hacia el otro - puede contenerse con la finalidad de no ofrecer más de lo conveniente, justamente, para esta persona, en este momento de su vida, ofreciéndole lo estrictamente necesario, ni más ni menos.

 

Apotonus. Este modo de tono de representación está específicamente y explícitamente ligado a la forma de existir del Extentus Rationalis*.
Se caracteriza por una vitalidad dinámica, consistente, relativamente estable, que transforma la adaptación del tono muscular - llamado Eutonus* - en una funcionalidad de la corporalidad, bien equilibrada, adecuada, bien adaptada al fin, notable por su coordinación, su eficacia, su flexibilidad. Una funcionalidad que une un natural acomodado y presto al movimiento a una actualización de sí, asertiva, consciente de sí.

La tolerancia de carga física y también la psíquica muestran de por sí una medida importante de liberación de las limitaciones, en el sentido de una determinación de los límites existenciales: un conocimiento de sus propios límites y un saber servirse de este conocimiento, de forma sensata. El Apotonus* está ligado al desplegamiento integral de las disposiciones del Assensus* y del Circumsensus Intectus*.

Apotonus es un neologismo, derivado del griego apoteino (apotein) que significa tanto: extenderse, alargarse, esforzarse, tenderse (hacia); como: ocupar un espacio, delimitar su territorio, su espacio (de vivir), realizar una extensión (de sí) en el espacio. En un sentido figurado: resonar, sonar (per sonare) en dirección del otro.

 

Aproximado: en haptonomía se habla así de la persona que recibe el contacto afectivo-confirmante del haptoterapeuta, en lugar de paciente o cliente.

Aproximante: la persona que acompaña en los acompañamientos haptonómicos. Se denomina también haptoterapeuta, nunca haptónomo o haptonomista, ya que la haptonomía no es una profesión en sí, sino una forma de enfocar los cuidados de la salud humana, es decir es un valor añadido a la profesionalidad de cada terapeuta según sea su profesión o especialidad.

 

Assensus. Representa la facultad  humana de incorporar los objetos - tanto los inanimados como los vivos - por contacto corporal, de forma happerceptiva, para utilizarlos, manejarlos y entrar en contacto en un cuadro reencontrante.
En la interacción humana: la posibilidad de establecer un contacto empático táctil-happerceptivo.

La incorporación (la integración) empática happerceptiva (en la propia corporalidad) - que caracteriza al Assensus* - implica que lo que es reconocido y experimentado en el contacto como bien puede ser integrado y consolidado en la subjetividad de la vivencia personal. Esto significa que se realiza - en el contacto táctil interhumano - una consolidación existencial de la persona acercada. El tocar indiferente, que objetiva, es - como tal - sobrepasado: el contacto táctil interhumano, iniciado por el Assensus*, engloba al humano en su integridad de forma completa, apelando a una reciprocidad empática que establece la vivencia común de este contacto.

Assensus viene de assentire: encontrar bueno, aprobar, dar su acuerdo, hacer unidad con la realidad (terrestre).

Assensus: la aceptación (reconocimiento) de la realidad, observada y vivida sensorialmente, y la integración consolidadora de esta realidad.

 

Attachement. Afección, unión afectiva, expresión de inclinación, de afección o de amor que establece una unión afectiva entre humanos. No se opone al détachement*, sino que es su complemento indispensable. Supone una cierta dependencia, a partir de la que el individuo puede establecer, de la forma más rápida posible una autonomía que le libere de toda dependencia.

 

Auxotonus. Tono muscular específico que se caracteriza por una eficacia, una elasticidad funcional, una flexibilidad finamente coordinada de la musculatura, bajo la conducta de una regulación cibernética orientada a obtener la interacción armoniosa entre las inervaciones alpha y gamma. De él resulta una funcionalidad kinestésica coordinada y bien adaptada a la finalidad, manifestándose mediante un precondicionamiento específico de los husos musculares, y una vigilancia anticipatoria de las fibras musculares estriadas.

 

Base. Ver presencia de base*.

 
Bonum. Es el Bien que el humano representa en potencia en su ser. Es confirmar al otro en su existencia, reconocerle, valorarle, estimarlo en el Bien que revela por sus acciones personales, en el Bien que representa o puede representar.


Bonum conveniens: bien fundamental, apropiado, que conviene, legítimo, del que el humano debe poder disponer. Es un Bien  al que tiene derecho y del que no debe ser privado, un Bien que le corresponde.


Bonum fundamentale: bien esencial para el mantenimiento de sí, la génesis o  el bienestar personal.

Bonum honestum: aspiración que, por su naturaleza, revela un trazo fundamental del Ser Humano.

Bonum utile: bien necesario para el mantenimiento y conservación de la vida.

 

Cenestesia. Impresión ligada al conjunto de sensaciones internas (viscerales, circulatorias, respiratorias, etc).

 

Circumsensus. Representa la disposición humana de happercibir espacialmente sin contacto táctil. Es una facultad háptica, que permite situarse y moverse en el espacio, viviendo este espacio como espacio-sentido. La haptonomía distingue el Circumsensus Tectus y el Circumsensus Intectus. El Circumsensus Tectus es limitado a un espacio sentido que no sobrepasa la distancia de uno a dos metros. El Circumsensus Intectus, por el contrario, engloba todo el espacio que nos rodea y que puede ser happercibido de forma somato- y psicosensorial.
Circumsensus se forma de circum: alrededor, en torno a y de sensus: facultad de percibir, de observar y de sentir.

Tectus significa: cubierto, (en)cerrado, limitado; prudente, retenido, distanciado; Intectus: abierto, descubierto, desvelado, no cerrado, franco, derecho, sin rodeos.

 

Coenestesia. Función de información que concierne a las acciones corporales vegetativas. Se refiere a las percepciones sensoriales interoceptivas que provienen de la turgencia de los tejidos intersticiales, al funcionamiento y plenitud de los órganos vitales, a la tensión arterial y venosa, a la presión del aire intrapulmonar, a la función respiratoria, etc.

Proviene del latín cena o coena que significa la comida, la cena y del verbo cenare o coenare: comer, cenar.

 

Conatus. Representa, en el significado haptonómico, la aspiración y el esfuerzo, razonablemente adaptados al fin, tendente a la adquisición de un bien vital fundamental, en el que la libido vitalis* se exterioriza por la intencionalidad vital*.
Conari: probar, aspirar a, esforzarse en, emprender, experimentar.

Conatus: el esfuerzo, el intento, la empresa, también: el empuje (a), la inclinación.

NB.- Conativo: lo que concierne a la vida interior de empujes,  de pulsiones y de aspiraciones. Cognitivo: lo que concierne a la facultad cognitiva, al conocimiento y a la inteligencia (de cognoscere: aprender a conocer, hacer conocimiento, investigar).

 

Consensus Haptonomicus. Representa la disposición humana de acceder a un estar-juntos en una unidad sensible, afectiva, que se caracteriza por un sentirse uno y unido, en concierto armonioso, que se expresa por sintonía y - en un funcionamiento conjunto - por sinergia.
Consensus está formado de cum: con, en compañía de, conjunto, en unión con y de sensus: facultad de percibir, de observar, de sentir.

Consensus: en acuerdo, en unión con, al unísono, disposición igual o consonancia de sentimientos, armonía, resentir de la misma forma.

El cualificativo haptonomicus se añade para explicitar mejor la cualidad haptonómica y para distinguir este consensus del uso general.

Sintonía: consonancia, acuerdo, unidad en la vida espiritual.

Sinergia: actividad común, unida en intencionalidad.

 

Constelación significativa. Conjunto de factores genéticos que, en el humano, se encuentran en el plano fundamental de su existencia, su ser. La "matriz" del individuo que orienta su personalidad. Comprende la historia de su ascendencia, las propiedades hereditarias ancladas en su genoma, la especificidad y particularidad de sus talentos, dones y facultades, así como los determinantes, tanto los positivos como los negativos que ejercen sus influencias sobre la ontogénesis individual desde la concepción hasta el nacimiento.

Esta constelación determina su ser (auténtico) – su esencia – de forma significativa.

La constelación significativa del humano ejerce una influencia importante sobre el proceso de llegar a ser uno mismo y sobre sus posibilidades de desarrollo de sí, y como tal, sobre la esencialización de sí, según la autenticidad de sus disposiciones. Se comprenderá que no tiene nada que ver con la doctrina de la predestinación, ni con la del karma budista, ni con una filosofía religiosa basada en el fatum, el destino.

Los padres de familias numerosas saben cómo sus hijos – todos de mismo origen – pueden diferir enormemente en lo que concierne al carácter, la disposición, la tipología, la naturaleza y el comportamiento, y pueden desarrollar personalidades completamente diferentes. Y esto en circunstancias de educación y de medio análogas, con un ofrecimiento idéntico de cuidados y de formación.

La haptonomía existe para mostrar y probar que el humano – a partir de un ofrecimiento afectivo-confirmante y una llamada adecuada a sus facultades y posibilidades auténticas – puede aprender a liberarse de los factores trabantes que impiden la esencialización de sí y el desplegamiento integral de su personalidad. Confirmación que revela su Bien (bueno) y le da la oportunidad y la posibilidad de manifestar su autenticidad – su esencia – desarrollándose según su verdadera y propia naturaleza.

El humano llega, a partir de la confirmación afectiva de su ser, a liberarse de los significantes que influencian su existencia de forma más o menos determinante (que la limitan), y gracias a esta liberación puede zafarse de su empresa inconsciente sobre la vida, llevándolos a la plena luz, haciéndolos conscientes en una relación “inteligible”, razonable.

La autenticidad de la esencia de la persona es así desvelada. La haptonomía muestra que el hombre puede así desembarazarse de su “esse ex causa*”, liberándose de todas las limitaciones, para llegar al “esse extra causam*”.

El concepto de constelación significativa se compone de constelación: conjunto en un todo de los factores que ejercen una influencia sobre alguien y – eventualmente – cuando es conocido, el resultado de esta influencia; y de significativa: portadora de valores, sentidos y significación, característica, notable, elocuente.

Significativa deriva de signum facere: hacer un signo. Significare: dar sentido, significar.

Genoma: la totalidad de los genes de todos los cromosomas de un individuo. Gen: portador material de las propiedades hereditarias en el núcleo de la célula.

Esse ex causa” significa al pie de la letra: existir a partir de, por una causa, un origen. Se usa aquí en el sentido de dependencia y sujeción a este origen, con las influencias determinantes inherentes que provocan una existencia limitada.

Esse extra causam”: existir fuera de, libre del origen y de la causa.  Aquí se emplea en el significado de liberarse tras el nacimiento en el sentido de llevar una existencia independiente, sin limitaciones. El humano aprende a librarse de las influencias que determinan su existencia y pueden obstaculizar su desarrollo y su llegar a ser humano psíquicamente.

 

Contacto psicotáctil afectivo confirmante o contacto psicoháptico. Es el contacto específico del acercamiento haptonómico, sobrepasa las sensaciones estrictamente corporales –sensoriales para ir al centro de la persona en un cuadro afectivo-confirmante. Lleno de ternura, sobrepasa lo meramente corporal, sin tomar ni desear nada para sí. El acercado muestra un cambio substancial en el tono muscular gracias a la seguridad de base en él instaurada.

Contacto thymotáctil afectivo confirmante. Es la actual forma de referirse al contacto específico de la haptonomía. El griego thymos significa el alma en el sentido filosófico, carente de toda significación religiosa.

Corporatio. Representa la integración happerceptiva (la incorporación) en su propia vivencia de corporalidad del humano con el que se ha establecido un contacto táctil, de forma empática.

Corporare: incorporar, unificar en un cuerpo, integrar en la corporalidad.

 

Corporeidad. El "cuerpo-objeto" engloba las cualidades anatómicas y fisiológicas que se manifiestan en las funciones anatomobiológicas vitales. Implica las características constitucionales que determinan la existencia física del individuo. Está determinada por la forma del cuerpo y por las propiedades bio-fisiológicas individuales. Está unida a los caracteres y (de)-limitaciones físicas del cuerpo individual, es decir a la existencia física que está fundamentalmente determinada por estos elementos. Representa el cuerpo que tiene y del que depende. En el acercamiento haptonómico se sobrepasa la corporeidad.

 

Corporalidad. El "cuerpo-sujeto". Es la entidad substancial (esencial) psico-física, mediante la que el individuo se representa a sí-mismo, en la vitalidad de su forma-de-ser, y a través de la que acuerda, por su presencia, significación, sentido y valor a su existencia corporal personal. Expresa la integridad y la unidad psico-físicas típicamente personales del individuo que, representándose, pone de manifiesto su forma de estar corporalmente en el mundo; es decir, la forma particular cómo utiliza su existencia corporal y cómo la ha integrado en su estar-aquí. Representa para el humano el cuerpo de presencia vital, lleno de vitalidad expresiva, el cuerpo que él es.

 

Corporalidad animada. Es una corporalidad en la que y por la que el Yo (el "Self") se representa en relación con el mundo-externo-de-representaciones, y esto en función del proceso de replicación de las impresiones originales del mundo-externo-de-las-representaciones* en los diferentes sectores del mundo-interno-de las-representaciones*. Está en el centro del reencuentro afectivo y es ella, la que rebasando el cuerpo y la corporalidad, revela al sujeto en toda su intencionalidad vital y la autenticidad de su persona.

 

Delectatio (delectación). Implica la vivencia y la experiencia humanas del placer, inherentes al disfrute de un Bien vital en tanto que “Bonum Conveniens*”. Poder vivir la delectación en todas sus facetas y dimensiones – en toda su amplitud – es una conditio sine qua non para el despliegue integral de sí, y fundamental para la adquisición y la conservación de una salud psíquica. Corresponde al concepto alemán de "lust*".

Delectabilis: delicioso, arrebatador, encantador, lleno de felicidad, exquisito, delectable, deleitoso. Delectatio: placer, gozo, contento.

 

Deseos vitales-libidinales. Representan los exponentes de la vida humana cognitivos-, conativos-, afectivos-, vitales libidinales, que brotan de la libido vitalis* y se manifiestan en la intencionalidad vital*.
Un deseo vital-libidinal es un deseo fundamental que tiende a la adquisición de un Bien vital esencial (= un Bien fundamental e indispensable para la conservación de la vida y de sí).

La haptonomía distingue los deseos de espíritu de los deseos de alma. Los deseos de espíritu pueden - a su vez - diferenciarse en deseos utilitarios inferiores y deseos utilitarios superiores.

Los deseos vitales, libidinosos, representan disposiciones humanas que dan sentido y contenido a la vida. Destacan en la aspiración al Bien-en-sí superior, el "Bien" moral - Bonum Honestum* - aspiración que, por su naturaleza, revela un trazo fundamental del Ser Humano.

 

Détachement. Acto de desprendimiento por el que finaliza todo contacto afectivo-confirmante, no implica ni ruptura del lazo, ni separación, ni abandono; más bien al contrario, por su naturaleza, revela y es testigo del respeto que se tiene hacia el otro, así reconocido y confirmado en su autonomía, sin estar privado de inclinación o de amor, subrayando su independencia.

 

Engrama. Es una marca, señal persistente  provocada por un determinado estímulo en la memoria. Se imprimen en la consciencia prelógica, prerracional, afectiva, en la memoria sensorial. Pueden tener tanto una carga positiva como negativa. Todos los engramas que resultan de influencias y de estímulos de calidad consolidante existencial, sobre todo los de calidad afectivo-confirmante, tienen un carácter positivo, mientras que las influencias frustrantes o traumatizantes provocan engramas de carácter negativo.

Tienen siempre un carácter de larga duración y se graban en la memoria a largo plazo, son de calidad extremadamente existencial.

 

Eros. La Haptonomía distingue, basándose en su fenomenalidad, principalmente el Erôs*, el Eros* y el Sexus*.

Erôs, con omega en griego que engloba la comunicación, los contactos y las interacciones de naturaleza afectiva entre humanos en un ambiente transparente de confirmación afectiva recíproca, caracterizado por respeto, estima y afecto sinceros; mutua, y por un consensus* armonioso basándose en la Philia*. Interacciones en las que el contacto thymotáctil afectivo-confirmante* (haptonómico), caracterizado por ternura y solicitud, despierta las vivencias y los sentimientos intensos de bien-estar, de placer y de gozo, instaurando un sentimiento de completitud (de estar completo), acompañado por vivencias de “sentirse y saberse reconocido, considerado y consolidado como Bueno-en-sí”.

Eros, con ómicron, que se refiere a los actos y acciones inherentes a los contactos, interacciones y comunicaciones - de naturaleza específicamente erótica – entre personas que se aman sinceramente y revelan por medio de contactos táctiles su amor a través de caricias y expresiones íntimas tendientes a reacciones orgásmicas. El regocijo libidinoso de estas relaciones, explícitamente sensuales, exige el compartir recíprocamente las sensaciones  y los sentimientos y es una condición explícita de la vivencia del Eros* en todas sus dimensiones. Por su naturaleza afectivo-confirmante, es un Bonum Conveniens*.

El Eros, en tanto que fuerza y rasgo fundamental del amor de pareja exige por su naturaleza la reciprocidad.

Aunque el Eros juega un papel determinante en la procreación, en un ambiente de amor sincero, no está, por definición, en sí, explícitamente y exclusivamente unido a este fin.

Al contrario, se manifiesta primordialmente por actos de amor; expresiones de la necesidad de una unidad sensible, física a la vez que psíquica, de los amantes: aspiración a la unión en una unidad, una unificación amante, en la que se confirman recíprocamente en la delectación compartida del regocijo del placer sensual.

  

Sexus. Engloba los actos y las acciones puramente sexuales, específicamente orientadas hacia el sexo y la satisfacción sexual. Son sobre todo las pulsiones sexuales ligadas a la libido sexualis las que buscan su satisfacción. La voluptuosidad pura y simple es el fin buscado, sin que haya necesariamente relación afectiva, cariño o amor. La “sexualidad” en la significación orgánica, genital y funcional – “técnica” – está en el primer plano y explícitamente egocéntrica. Los aspectos afectivo-confirmantes del Eros* y sobre todo del Erôs* faltan completamente.

Los intercambios sexuales no se orientan hacia el individuo, hacia la persona, sino que buscan confortar su corporeidad desprovista de toda afectividad en tanto que “objeto de voluptuosidad”.

El sexus* ignora, niega, la corporalidad animada de la persona, corporalidad que se encuentra en el primer plano tanto en el Erôs* como en el Eros.

Esse ex causa” significa al pie de la letra: existir a partir de, por una causa, un origen. Se usa aquí en el sentido de dependencia y sujeción a este origen, con las influencias determinantes inherentes que provocan una existencia limitada.

Esse extra causam”: existir fuera de, libre del origen y de la causa.  Aquí se emplea en el significado de liberarse tras el nacimiento en el sentido de llevar una existencia independiente, sin limitaciones. El humano aprende a librarse de las influencias que determinan su existencia y pueden obstaculizar su desarrollo y su llegar a ser humano psíquicamente.

Estado de seguridad de base interno. Estado de seguridad existencial fundamental que permite desarrollar la propia autonomía, ofreciendo al humano las mejores posibilidades para desarrollarse y expandir todos sus dones, facultades y aptitudes, lo que le permite esencializarse.

 

Eustatus. Este modo de tono de representación*, característico de las formas de ser del Extentus Affectus* y del Extentus Concentus* posee todas las cualidades del Apotonus*, pero lo sobrepasa por la sensibilidad específica afectivo-happerceptiva, inherente al Persensus* y al Transsensus*. En el contacto interhumano próximo (íntimo), la presencia representante se manifiesta mediante una certitud y una seguridad (tranquilizadora) que inspira confianza. La proximidad corporal es resentida y vivida como una bondad confirmante, que da una seguridad total.
El dinamismo vital, enérgico, muestra de la energía, que caracteriza este modo de tono de representación, revela el Estar-aquí sin limitación, que la persona, que vive el Extentus Affectus*, representa actuándose.

El concepto haptonómico Eustatus* deriva del griego eustathes que significa: bien equilibrado, consistente, consecuente, sólido, estable, seguro, fiable, y, en sentido figurado: espíritu equilibrado, derecho, auténtico.

 

Eutonus. Define una cualidad específica y notable del tono muscular. Esta cualidad característica del tono muscular forma una componente del Apotonus*.
Se caracteriza por una funcionalidad muscular adecuada, que reúne ligereza, fuerza, elasticidad y habilidad (sensorio)-motriz. Esta cualidad juega un papel importante en las actividades de habilidad y de destreza.

No hay que confundir la noción de "eutonus*" con el concepto de "eutonía" que, como exponente de un método orientado hacia el cuerpo, ha adquirido una cierta notoriedad; se trata de conceptos que hay que diferenciar de forma fundamental.

Eutonus viene del griego eutonos, en el que eu: buen, bueno y significa  con buena tensión, buen tono, elástico, bien tendido, enérgico.

Eutonía (eutonia): fuerza, energía, firmeza.

 

Extentus. El concepto haptonómico Extentus representa el estar-en-el-mundo espacial; la representación espacial personal en tanto que presencia  existencial. El Extentus como forma de existir revela la forma y la naturaleza de la expansión existencial individual; la forma en que el hombre revela su estar-aquí y se coloca frente al mundo-representacional* y toma posición en el mundo-de-las-representaciones*.

Extentus viene de extendere: extender, desplegar, (tomar lugar), expandirse, actualizarse, representar-(se), tomar su sitio.

Extentus como adjetivo significa: extendido, desplegado, expandido.

El concepto de "res extensa" (objeto, cosa que se extiende), de Descartes, encuentra aquí su origen.

 

Extentus Insensus. Representa una forma-de-existir que se basa en el instinto natural de conservación de la vida y de sí y que está determinado por el impulso a la realización-de-sí, a la protección-de-sí y al mantenimiento-de-sí.
Esta forma-de-existir se caracteriza  por una (a)percepción intacta y una happercepción no- o subdesarrollada, sobre todo son las facultades-de-contacto las que no se han desarrollado.

La efectividad domina a la afectividad. La dominancia del intelecto, que va emparejada a una vigilancia, a veces alerta, cerebral, impide la franqueza y la transparencia de las expresiones del alma. Esta forma-de-existir marca al "hombre-en-efectividad".

Insensus es un neologismo, creado para definir una forma-de-existir bien determinada y analizada.

El concepto se forma de in: aquí utilizado en el significado de una negación y de sensus: facultad de percibir, de observar y de sentir.

Insensibilis: privado de sensibilidad, insensible. Insensilis: no receptivo, imperceptible.

 

Extentus Rationalis. Representa una forma-de-existir, en la que el humano dispone libremente de las facultades de Assensus* y de Circumsensus Intectus*, y manifiesta el modo de tono-de-representación que es el Apotonus*.
Rationalis se refiere a la forma razonable, sensata, circunspecta y consciente-de-sí, de proceder, que le es inherente.

Rationalis viene de ratio: la razón, el entendimiento. Rationalis: que concierne a la razón, que reposa sobre la razón; razonable, inteligible.

 

Extentus Affectus. Representa la forma-de-ser abierta, transparente, sin limitaciones, que revela al "hombre-en-afectividad", bien equilibrado, verídico.
Affectus se refiere a la cualidad-de-ser, que está dirigida (inspirada) por la afectividad y el amor contenido (retenido-de-sí) confirmante.

Affectus:  estado del alma, disposición, inclinación, sentimiento, amor, afectividad.

 

Extentus Concentus. Representa la forma-de-ser que, partiendo del Extentus Affectus*, se distingue de ésta por un estar-juntos, coexistencialmente, cosensorialmente, comunicativamente, caracterizada por el Consensus Haptonomicus*. Esta forma-de-ser es la forma más elevada y la más noble de una "communio" coexistencial, abierta, humana, en la que la Philia* inspira el contacto interhumano.

Concentus significa: acuerdo, unión, concordia, armonía, unanimidad.

Extentus: del latín (se) extendere: expandirse, actualizarse, representar-(se), tomar su sitio.

 

Happercepción. Representa la facultad humana de (a)percibir, observar y (re)sentir tendiéndose más allá de sí de forma consciente; va pareja a una sensitividad específica. Mediante esta facultad el hombre ya no está, exclusivamente, en el mundo de una forma receptivo-perceptiva o aperceptivo-(re)sintiente, sino que se representa de forma activa - actualizándose - mediante una observación háptica sensible, sintiéndose de forma que se tiende más allá de sí. La happercepción es una parte integrante y esencial de las facultades de representación de sí (Assensus*, Circumsensus-Intectus*, Persensus*, Transsensus*).
Happercepción se compone de hapsis y percepción. Percipere: recoger, recolectar, coger, tomar; percibir (por los sentidos), sentir, resentir, experimentar, comprender.

 

Hapsis. Principio, primero y fundamental de la vida, que forma la quintaesencia de la existencia vital, y que se encuentra en la base de la consciencia y de la inteligencia. Se trata de una disposición vital inteligente de observación, de disposición y de conocimiento, que estima, valora, crea, ordena y sobre la que la consciencia se funda.

El hapsis, cuando se ha desarrollado correctamente y se revela en una vida de alma bien equilibrada, se manifiesta como la disposición vital, inteligente, creativa, conocedora, estimadora, happercibiente; que, en tanto que facultad de distinción, coordinación y ordenación, está a disposición del ser humano para validar de forma sensata su libido vitale* a través de la intencionalidad vital*.

Como tal representa la facultad inteligente de sostén que porta la consciencia y puede irradiar a la razón por sus cualidades de alma.

El concepto griego clásico hapsis, ya utilizado por Aristóteles, significaba originariamente: el tocar, el sentido, la sensación, el tacto.

Hapto del verbo haptein (aptein) significa: yo toco, reúno, establezco una relación, me uno a, y en sentido figurado: establezco (táctilmente) un contacto para sanar, para devolver la integridad (curar), para confirmar (al otro en su existencia).

 

Haptomímica. Es la representación individual de la persona, que, de forma específica, se expresa en el comportamiento y la actitud personal, y que caracteriza la forma propia de estar en el mundo. No se trata de un “lenguaje” sino la forma en la que el humano se manifiesta  y muestra su propia forma de existir  o de ser.

 

Haptonomía. Ciencia de la afectividad, de la vida afectiva que estudia y enseña la forma de poner en práctica los fenómenos propios de los contactos afectivos en las relaciones humanas. Sus aplicaciones conciernen la vida entera, de la concepción a la muerte. Sostener y favorecer la felicidad en la vida y la dignidad humana representan el objetivo esencial de la haptonomía.

Procede del griego hapto: yo toco, reúno, establezco una relación, me uno a, y en sentido figurado: establezco (táctilmente) un contacto para sanar, para devolver la integridad (curar), para confirmar (al otro en su existencia). Percibir por los sentidos y el sentimiento, ponerse en contacto con; y nomos: la ley.

 

Intencionalidad vital. Representa la integridad de las facultades cognitivas, conativas y afectivas, vitales-libidinales, que se caracteriza por una actividad del Sí consciente, sensata, determinada por y adaptada a una finalidad, tendiente más-allá-de-sí.

 

Ipseidad.  Del latín ipse: identidad de uno consigo mismo, significa sí-mismo en persona; en haptonomía, lo propio, lo más específico, lo más auténtico y esencial de sí, en un humano autónomo y autorresponsable.

 

Kinestesia. Permite sentir el conjunto del movimiento y de la posición, en relación con el equilibrio, la repartición de las fuerzas, la tensión, etc. Es un sentido complejo que engloba las percepciones de tensión en los órganos de la función  (sensorio)-motrices de las partes blandas: músculos, ligamentos, cápsulas, etc., el estado y la posición de las partes duras de sostén: el esqueleto, así como la posición de equilibrio de todo organismo en el espacio. La kinestesia forma parte de la somestesia* específica propioceptiva.

Proviene del griego kinèsis que significa movimiento.

Koïnestesia.  Sentido del  confort y del bienestar psíquico. Es un sentimiento de completitud (con equilibrio físico y psíquico), de estar completo, de la totalidad que nos proporciona el bienestar general, la salud. Como vivencia se sitúa, normalmente, en el bajo vientre, el regazo (justo donde la madre porta a su bebé). Sobrepasa la somestesia, como cualidad de la corporeidad, expresando la entidad y la esencia de la existencia propia, mediante la corporalidad animada*.

Comprende la integración de los tres sectores que forman la persona: la Kinestesia*, la Coenestesia* y el Afectivo (la Thymestesia*).

Procede del griego koïnos (koinos) que significa: conjunto, común, entero, general.

 

Libido vitalis. Actualización inteligente de la vis vitalis* inherente al hapsis* bien inspirada y guiada por el Afectivo*. Pone en marcha la creatividad original que da sentido y significación, contenido y valor a la vida. La libido vitale* estimula la intencionalidad vital* y se encuentra en la base de todo desarrollo de la vida, de toda expansión de sí.

Fundada sobre y empujada por la “vis vitalis*” – la fuerza vital fundamental, que se origina en el instinto de conservación – la libido vitalis* es la disposición inteligente que inspira la unión a la vida en cuanto al placer y al gusto por vivir, vitalidad, espíritu e iniciativa de emprender. Se caracteriza por impulsos y pulsiones vitales, llenas de energía que tienden a la consecución de deseos vitales fundamentales y esenciales – en tanto que “Bonum convenientes*” – por las vivencias de placer y de bondad. No tiene nada que ver con la libido sexualis* en su significación psicoanalítica.

 

Lust.  Término alemán intraducible. Engloba tanto la noción de deseo como las de pasión, ganas de, placer y delicia. No tiene sentido de hedonismo.

 

Mundo representacional. Es el mundo de las "cosas", de los objetos naturales, en el que el humano ha nacido y al que se ve confrontado y en el que se encuentra o en el que puede entrar. Es el mundo en el que vivimos, la tierra con sus montañas, valles, planicies, mares, lagos, ríos, torrentes; su estructura geológica, mineralógica; su flora y fauna, su clima, sus fenómenos naturales, tempestades, catástrofes naturales, etc. así como el cielo con el sol, la luna, las estrellas, las nubes, la nieve, la lluvia, etc.  y en su unión con el Cosmos. Es el mundo al que debemos adaptarnos para aceptarlo y vivir en él, para usarlo o utilizarlo. El humano se ve  sometido a este mundo y debe adaptarse a él continuamente.

 

Mundo de las representaciones. Es el mundo de los contactos, de las interacciones  y reencuentros que interpelan y cuestionan la existencia humana. De ellos derivan huellas o engramas en el Afectivo humano. Es el mundo social, en el que el humano puede establecer contactos, comunicarse con otros seres vivientes, los otros humanos, y en particular los próximos.

Las impresiones importantes se transforman, por un proceso de interiorización , en representaciones provistas de un significado personal dado por la propia persona.

 

Mundo externo de las representaciones. Comprende todas las impresiones recibidas por todas las interacciones con el mundo que nos rodea.

 

Mundo interno de las representaciones. Está constituido por todas las imágenes que se forman en el interior de sí a partir de todas las experiencias vividas, pasadas por el tamiz del Afectivo.

 

Obvium. Representa el acercamiento haptonómico, que se caracteriza por una actitud de reencuentro – yendo al encuentro, con candor, franqueza, sin prejuicios, sin reservas, abiertamente, sin fingimiento – invitando al otro en su propio espacio. Aquí candor se utiliza en el sentido de: sin malicia, con pureza de ánimo.

Como tal, el Obvium es el acercamiento humano – haptonómico – que respeta la particularidad, el carácter propio, la individualidad de la persona.

Obvium se forma de ob: el movimiento, la acción hacia un fin, en una dirección; via significa: el camino, la vía. Obvius: reencontrante, con atención, con consideración. Obviam: (en camino), en sentido propio: yendo al encuentro, en sentido figurado: estar presente.

 

Persona. Según la definición haptonómica la persona es un ser determinado por su constelación significativa específica, es decir, aquello que le determina genéticamente en su apariencia como ser libre, independiente y autónomo, dotado de razón, actuando conscientemente, razonablemente y de forma responsable. Un ser humano que, sabiéndose responsable de sus actos bajo esta base, se comporta con los otros asumiendo incondicionalmente las consecuencias de sus actos, representándose consciente de sí en concordancia con su autenticidad, viviendo afectivamente en, con y por el otro.

 

Persensus. Disposición humana de establecer un contacto interhumano, thymotáctil, afectivo-confirmante.

El persensus crea y establece un estado afectivo de seguridad y de confianza.

Persensus se forma de per: a través, o a través de, por medio de y de sensus: facultad de percibir, de observar y de sentir.

Persentire: sentir profundamente; resentir vivamente.

 

Pervium. Representa el Admotio específico de la iniciación, thymotáctil, afectivo-confirmante que, por sus cualidades de reencuentro, desde el primer momento del contacto, engendra en el acercado, de una forma transparente e indudable, un sentimiento – una vivencia – de seguridad, de aseguramiento, de bondad y de fiabilidad. El acto del Pervium abre al humano, lo libera de sus limitaciones. El acercado se siente “tocado” interiormente en su esencia. El Pervium es el exponente thymotáctil-confirmante de la Philia* (conductora).

Al principio del encuentro, la toma de contacto psicotáctil se llama pervium y representa el acto que instaura la confianza del acompañado  al margen de cualquier forma de dominación, de dirigismo o de poder profesional por parte del acompañante. Permite vivirse como Bueno, en reciprocidad.

Pervium viene de pervium facere: hacer accesible, abrir un paso libre, abrir. Pervium como sustantivo significa: paso libre, acceso, y como adjetivo: reencontrante, conciliante, accesible, abierto.

 

Philia.  En el enfoque de la psicoterapia, la Philia que guía está en su principio determinada por el amor contenido* que la caracteriza. Es un amor que no dirige, que no exige, que no pide nada y que busca el descubrimiento del bien del otro.  Esta Philia trata de instaurar un sentimiento de completitud*, de sentirse entero, de seguridad de base* y que permite vivir la corporalidad animada* abiertamente. La disposición por parte del terapeuta de esta Philia que guía le permite descubrir los problemas del paciente y orientarlo en su camino disponiendo de ciertas facultades que actúan en las interrelaciones entre paciente y haptoterapeuta. Gracias a su happercepción* bien desarrollada, el haptoterapeuta es intuitivamente informado por señales conscientes o no que el acompañado le manda mediante el lenguaje del sentimiento.

 

Philia haptonómica. La disposición humana hacia un amor-de-confirmación cándido, sin reservas, sin tomar partido, sin prejuicios, sin fingimiento, abierto, transparente y lleno de respeto; que por su cualidad universal se orienta hacia los humanos sin distinción de raza o de estatus, sobrepasando el amor de pareja y el que se da en la amistad (sin aniquilarlo, ni negarlo) en búsqueda del descubrimiento y la consolidación del Bien - lo Bueno - del otro.

Philia viene de phileo que significa: amar de amor, amar amando; recibir como amigo; hacer alguna cosa con amor.

Philia: amistad (sentimientos de); amor.

 

Presencia de base. Representa una actitud de representación destacada, que se expresa en el porte, el comportamiento y el movimiento, de forma característica, inherente al Apotonus y al Eustatus.
Todos los movimientos se desarrollan de forma adecuada, coordinada, con soltura, certitud y elegancia, que nace de la "base*".

La base del humano - la pelvis - forma una especie de copa, sostenida por las piernas, en la que se encuentra el centro de gravedad del cuerpo. Esta "cubeta anatómica" es también el fondo de de la esfera que se forma entre el diafragma pélvico y el diafragma torácico, en el que el sentimiento afectivo encuentra su sede.

En el humano, que vive en Extentus Insensus*, esta copa se encuentra frecuentemente en un estado de inclinación hacia delante, que deforma la esfera. Por el contrario, en el humano en Extentus Rationalis*, y sobre todo en Extentus Affectus* y Concentus*, la pelvis se encuentra perfectamente horizontal mostrando una gran movilidad y flexibilidad. En este caso la interacción entre el diafragma pélvico y el torácico es óptima, lo que se muestra por un eutonus* bien equilibrado de estos diafragmas, de los músculos abdominales y de los del fondo de la pelvis; existe entonces una presencia-de-base*. El centro de la esfera afectiva y el punto de gravedad forman una unidad; los movimientos nacen de la base, porte y marcha se realizan sin rigidez, sin dureza o torpeza, y sin tensión inadecuada, mostrando una gracia natural que impresiona por su finalidad, eficacia y su profundidad.

La importancia de una interfuncionalidad nerviosa y fisiológica bien equilibrada entre el diafragma torácico y pélvico apareció a lo largo de nuestras investigaciones y se demuestra, entre otras, de forma innegable, en la hapto-obstetricia.

Además, la calidad de las vivencias, en la sede central de los sentimientos, que se encuentra en el centro de la esfera de la afectividad entre  los dos diafragmas, tiene una gran influencia sobre las vivencias de bienestar de los humanos.

 

Psicotonus. En lo que concierne a la tensión vital - la energía vital inherente a la representación(-de-sí) vital - se puede distinguir: el somatotonus* y el psicotonus*.

El somatotonus* tiene en cuenta la totalidad de las tensiones de actividad funcional y psíquicamente-vital. Engloba:

- el estado de tensión - las variaciones de tensión entre la contracción y la descontracción ("tonus") de los músculos;

- el estado de tensión - extensibilidad, elasticidad, retorno, grado de tracción - de los tendones, ligamentos y cápsulas;

- las relaciones de tensión interna de los órganos, de los contenidos celulares, de los tejidos intersticiales, de la circulación linfática, que provienen del estado de llenado, de la presión de los líquidos, de las funciones del metabolismo, etc., que se anuncian íntegramente en la "hinchazón", la turgencia de las "partes blandas";

- la presión intraarterial e intravenosa ("la tensión arterial").

 

Psicotonus: se refiere a la "tensión" espiritual, la vigilancia y el compromiso actual (afectivo) que se revelan como vitalidad-animada durante las representaciones-de-sí. Engloba:

- la tensión vital-existencial, inteligente, de la intencionalidad;

- la medida y la naturaleza de la seguridad interior;

- la participación del alma - el ardor, el elán y la inspiración - en la representación-de-sí;

- los sentimientos y vivencias de la corporalidad;

- la medida y la calidad de sentirse-bien y del bienestar psíquico;

- la calidad y la continuidad del compromiso afectivo a las interacciones y relaciones humanas.

 

El somatotonus* y el psicotonus* forman parte de una completitud vital, indivisible e indisociable, interaccionando en continuidad. Es preciso observarlos a la luz de la constelación significativa individual y de la actitud de base.

Tonus viene del griego tonos que significa tensión, fuerza, esfuerzo, energía, tonicidad, y en un sentido figurado: de tonalidad, timbre.

Soma (soma): el cuerpo. Psyche: el alma.

 

Soplo. El soplo es una función vital que representa la vida espiritual óntica y que expresa en cada momento el compromiso existencial, instintivo, sentimental y emocional-afectivo al mundo externo de las representaciones. En latín anima = soplo, aire, principio de vida: alma.

La respiración (latín: respiratio) es una función fisiológica que se puede controlar con la voluntad.

Aunque el soplo expresa la corporalidad animada (emocional), se manifiesta mediante variaciones de ritmo, amplitud y forma de los movimientos respiratorios que pertenecen al ámbito de la corporeidad* (funcionalidad).

 

Reciprotonus. Modo del tono de representación que sobrepasa el Obtentus de forma que - en la reciprocidad de la Corporatio* - se desarrolla una sincronización inconsciente (a veces subconsciente) del soplo*, y una cierta "carga" existencial inherente a la proximidad en la que el aproximante se "perfila", se hace conocer sensiblemente.

Esto implica que la "carga" existencial de esta proximidad táctil en la que el aproximante se hace notar, se "marca", no es esquivada y no es sufrida pasivamente o resistida, sino que es acometida y reencontrada  activamente. En el establecimiento del Reciprotonus*, que permite una "carga" sobre el punto de resorte de la sincronización del soplo*, se manifiesta una cualidad del tono muscular: un "eutonus*", que forma la piedra angular del Apotonus*.

Reciprotonus: re y pro, viceversa, flujo y reflujo; estar en relación de reciprocidad.

Reciprotonus animan: el movimiento de la inspiración y de la expiración del soplo.

 

Seguridad. Seguridad existencial fundamental, imprescindible para el desarrollo de la corporalidad, la individuación y el establecimiento de una autonomía sentida, resentida y vivida.

 

Sentimiento de completitud. Ver Koïnestesia*.

 

Sexus. Ver Eros*.

 

Somatotonus. Ver Psicotonus.

 

Somestesia. Es la consciencia de la corporeidad* substancial. Revela la posición y el estado de cada célula que compone el cuerpo, en relación con las otras. Determina en consecuencia la relación entre todos los elementos de este conjunto que es el cuerpo.

Engloba la exterocepsis, la interocepsis y la propiocepsis unificándolas en una imagen vivida del propio cuerpo. En el esquema de la persona humana incluye tanto a la Kinestesia* como a la Coenestesia*.

Proviene de soma (soma) que significa cuerpo y de aisthèsis que significa la facultad de percibir por medio de los sentidos, sensación, facultad de apercibirse.

 

Thymestesia. Es la facultad sensible de vivir la afectividad en los contactos con nuestros semejantes. Es una facultad thymosensorial que se manifiesta mediante la exteriorización de la vida afectiva íntima de la persona: su ipseidad*. La thymestesia surge del timos, en interacción permanente con la consciencia, la razón y el sentimiento de bienestar, como salud psíquica, representa la thymopsique, es decir, la unidad de la corporalidad animada*.

El thymos* (thymos) representa al alma como principio de vida, se diferencia de la “psiché” que significa el espíritu separado del cuerpo, pero también el ardor, el coraje, y, la sede de las reflexiones racionales, intelectuales, así como de la agresividad en su significación haptonómica. Representa también una fuerza vital de representación de sí, inherente a la libido vitalis*, que se manifiesta en toda representación de sí.

La thymestesia forma junto a la kinestesia* y a la coenestesia* los tres sectores básicos de la personalidad humana, de cuya integración resulta el sentimiento de completitud o de koïnestesia*, expresión de una salud total en perfecto equilibrio entre lo físico y lo psíquico.

Thymos proviene del griego thymos (qumos) que significa el alma.

 

Tono de representación. La haptonomía reconoce un tono vital, existencial, integral, marcado por la "vis vitalis*" - la energía vital - que expresa la dinámica y el dinamismo del estar-aquí en el mundo (en el mundo de las representaciones*) y, como tal, revela la representación-de-sí.
Este tono se llama tono de representación. Se basa - evidentemente - en la interacción entre el somatotonus* y el psicotonus*. Acoplado a las disposiciones inteligentes - cognitivas, conativas y afectivas - del hapsis*, expresa la calidad de la intencionalidad vital* en cuanto a la apertura, la veracidad y la certitud de la actualización de sí*.

El tono de representación, tiene cuatro modalidades variables: Exspectatus*, Attentus*, Obtentus* y Reciprotonus* y dos modos constantes: Apotonus* y Eustatus*, que se pueden diferenciar los unos de los otros, y que son objetivamente verificables según su fenomenalidad diferente y característica. Estas variantes del tono de representación están unidas de forma específica a la forma de existir, la forma de ser individual.

 

Transsensus. Representa la posibilidad humana de establecer un contacto interhumano, psicoháptico, espacial, afectivo-confirmante.

Transsensus se forma de: trans: del lado de, más allá de, de aquí a allá, a través y de sensus: facultad de percibir, de observar y de sentir.

 

Ternura. Facultad de contacto confirmante, típicamente humana, que se expresa – en el acercamiento afectivo - con solicitud, circunspección y gran prudencia. La ternura está íntimamente ligada al concepto de seguridad. Por su propia naturaleza no implica nunca ningún sentimiento erótico, ni de deseo sexual. La ternura está desprovista de toda sensualidad.

 

Vis aestimativa. Fuerza que permite estimar,  apreciar, ponderar, evaluar, tasar, “gustar” y “saborear”, distinguir lo bueno y bello de lo malo y feo, el Bien del Mal. Esta fuerza dispone de un sentido aestético, con, un fondo el instinto moral innato ontogénicamente en el ser humano, que guía hacia una ética y un “sentido de las normas” fundamentales. La estimación estética está guiada por el Afectivo. Comprende las facultades de estimar, evaluar, apreciar, tasar, considerar afectivamente, testar, ensayar, probar.

Vis: fuerza, se utiliza aquí en el sentido de facultad, capacidad y aptitud: la disposición.

Aestimare: estimar, evaluar, tasar.

 

Vis afectiva. Representa la fuerza vital del alma, del Afectivo, como facultad de comprometerse humanamente y razonablemente en las interacciones y contactos sociales, en los reencuentros y las relaciones afectivas, para vivir en comunidad. Comprende las facultades emocionales y afectivas de las que nacen: afección, simpatía, compasión, piedad, devoción, solicitud, amistad... amor. Es la facultad de poder amar, de vivir la “philia*”. Es el Afectivo*.

Affectare: acercarse, aproximarse, abordar, alcanzar, expresar un estado afectivo, disposición moral, psíquica, revelar movimientos del alma, compromisos afectivos.

 

Vis animi. Fuerza del alma.

 

Vis cogitativa. Fuerza de pensar que permite reflexionar, representarse por el espíritu y el alma, meditar y contemplar, concebir, saber expresarse, proyectar y crear. Es la fuerza de poner en orden, de disponer y ordenar, de organizar los datos, de completar: la facultad de culminación. Representa la razón inteligente creadora en tanto que “ratio particularis”, irradiada por el alma, que va unida a un saber intuitivo, creativo, y a un saber “inspirador”, dependiente de la inteligencia individual. Comprende: pensar, razonar (en el verdadero sentido de la palabra: deducir y concluir lógicamente, razonablemente), reflexionar, representar(se), imaginar, concebir, componer, crear.

Cogitare:  remover en su espíritu y su alma, pensar, considerar, representarse por el espíritu, saber expresarse lógicamente, meditar, contemplar, proyectar.

Excogitare: encontrar con ayuda de la reflexión, imaginar, inventar de forma creativa y original, concebir, crear.

 

Vis cognitiva. Fuerza de conocimiento, de aprender a conocer y de conocer por la inteligencia. Comprende las facultades de: apercibir, observar, examinar, descubrir, estudiar y aprender.

 

Vis conativa: Fuerza de emprender, de esforzarse, de tender a..., de aspirar a..., de dispuesto a..., de obrar, de actualizarse o de actuarse.

Comprende los actos y acciones de (re)presentación de sí mediante aspiraciones, realizaciones, cumplimientos.

Conari: emprender (alguna cosa), aspirar a..., prepararse a (alguna cosa), intentar alcanzar, tender a..., pretender.

Conatus: decisión razonable, precedente a un esfuerzo psíquico, moral, inteligente, afectivo; empresa, tentativa.

El verbo conari tiene ciertos aspectos comunes con el verbo latino affectare, que significa acercarse a, abordar, alcanzar; intentar alcanzar, tener miras sobre, ambicionar, de donde vienen los verbos “afectter” (francés) y “afectar” (español) en su significado de causar, alcanzar, emocionar, remover, impresionar, “tocar” en el sentido de impresionar.

 

Vis estimativa. Ver Vis aestimativa*.

 

Vis intelectiva. Fuerza de discriminar, de diferenciar y de separar – de distinguir – de valorar los pros y los contras, de criticar (racionalmente), de considerar y de juzgar (intelectualmente) y de inventar. Comprende las facultades de reconocer, notar, apercibirse, comprender, darse cuenta, adquirir (por el intelecto), interpretar, concluir.

Intellegere: apercibirse, notar, reconocer, darse cuenta, comprender, entender.

 

Vis vitalis. Fuerza vital fundamental que, incitada por el instinto de conservación, tiende a la supervivencia y al desarrollo de las facultades vitales, sobre la base de la tipología constitucional genética del individuo. Inspira el elán vital que se expresa en la disposición de las facultades de cognición, de intelección, de estimación, de cogitación y de conación. La vis vitalis debe su verdadera dimensión humana al alma.

Comprende las facultades de vivir de una forma autónoma y autorresponsable en el marco de la conservación de la vida.

Vivere del latín clásico: vivir, estar en la vida, estar vivo.

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